www.
eliasmalvar.blogspot.com
Es una historia real cuyos protagonistas somos una buena amiga mía y yo.
Los dos ya éramos entonces dos octogenarios.
En aquella fecha, recibí un mensaje de WhatsApp que me envió esta "joven dama", octogenaria.
"¿DÓNDE CENAMOS HOY ?"
Las fotografías de aquellos restaurantes tenían comedores en sus terrazas exteriores.
Desde allí podríamos mirar hacia el cielo y ver el firmamento cuajado de estrellas.
Cuando saliese la luna podríamos contemplarla detenidamente y elegir una parcela lunar para construir allí para nosotros ¡una casita de papel !.
Los dos somos, actualmente, unos ancianitos nonagenarios.
Ella reside en Cataluña, yo en Galicia.
No nos conocemos personalmente: pero...¡ Los ancianos nonagenarios también tenemos sueños y fantasías !






























