martes, 10 de febrero de 2026

UNA BELLA HISTORIA SENTIMENTAL

 

Balneario de Panticosa

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En este fin de semana se celebra la festividad de San VALENTIN, patrono de los enamorados.
Os cuento, seguidamente, una vieja  aventura sentimental que yo he protagonizado en aquel  tiempo, ya tan lejano, de mi juventud veinteañera:


En el año 1949 he conocido a Alicia, cuando ella trabajaba de camarera en el balneario de Panticosa.

En aquella fecha,  yo era un muchacho veinteañero que también estaba trabajando de empleado administrativo en una empresa constructora multinacional que operaba en aquella zona. (Construcción de la presa-embalse de Bachimaña).

El balneario de Panticosa está situado en el Pirineo Aragonés, en una altitud de 1636 metros sobre el nivel del mar.

Algunas noches, cuando Alicia estaba libre del servicio de camarera, solíamos ir ella y yo a orillas de un lago colindante con los jardines de aquel balneario. Contemplábamos cómo  la luz de la luna se reflejaba en sus aguas cristalinas. Nos dijimos allí muchas cosas.

  La nuestra era una amistad muy sana, muy especial.  No estaba influenciada por apetencias sexuales. Éramos parecidos a Adán y a Eva  cuando residían en el Paraíso Terrenal, antes de que se intoxicasen por haber comido  el fruto tóxico de un árbol.

Al finalizar la temporada veraniega en aquel balneario, Alicia  marchó para Zaragoza,  su ciudad natal.  También la empresa constructora multinacional en la que yo  trabajaba   me destinó a mí a otras obras,  muy distantes de  Aragón .  
El día de nuestra despedida los dos pensábamos que no volveríamos a encontrarnos personalmente.  Aquel día yo sentí una gran tristeza. También he visto una lágrima en sus ojos. 

Han transcurrido ya muchos años desde aquel tiempo,  tan lejano.
 
Actualmente, cuando   yo soy  ya un anciano nonagenario, he recibido  una llamada telefónica. 
La dama que realizó esa llamada inició la conversación diciendo que ella  es una agente de publicidad. 
Que  desea explicarme las magníficas  condiciones que tiene el balneario de Panticosa  y que yo puedo disfrutar allí de una excelente estancia veraniega.

Continuó contándome cómo es el  bello paisaje que rodea a ese  centro veraniego y  las excelentes  instalaciones que tiene el balneario de Panticosa.

Pero, finalmente, aquella misteriosa dama terminó manifestando  que ella no es agente de publicidad ;  y elevó el volumen  de su voz para  decirme:   

 ¡¡YO SOY ALICIA!!!, aquella gran amiga tuya que tú has conocido en el Balneario de Panticosa, 

¡Qué gran emoción hemos sentido los dos al reencontrarnos nuevamente, muchos años después de nuestra ya muy lejana  juventud,  aunque fuese a través de una conversación telefónica!.

Nos hemos contado después cómo transcurrieron  nuestras vidas desde aquella lejana fecha en la que éramos unos amigos tan "especiales". 

 Ella me dijo que actualmente está viuda.  Que sus hijos ya se han casado y reside muy sola en la ciudad de Zaragoza.

Después de este reencuentro tan emotivo, hemos seguido comunicándonos por teléfono y por WhatsApp. 
 Nuestras conversaciones continuaron siendo tan afectuosas, sanas y platónicas,  igual que aquellas que habíamos mantenido en Panticosa, a orillas de aquel  lago de aguas cristalinas.

 En un día posterior, yo le conté que había tenido un sueño: 
Soñara que nos encontrábamos los dos en Panticosa,  a orillas de aquel lago  y que nos besamos allí muy cariñosamente. 
Ella me propuso convertir ese sueño en realidad  y que nos desplacemos  los dos nuevamente a ese balneario,  para darnos allí el primer beso.  Ese beso que tenemos pendiente de realizar desde aquellos lejanos  tiempos de nuestra juventud.  

 Pero..., Alicia  y yo somos  ya dos ancianos nonagenarios. 

Debido a nuestra muy elevada edad, resulta muy difícil que podamos desplazarnos allí actualmente.
Ya estamos en lista de espera preferente para emigrar al misterioso "más allá".  
 
Desconozco cómo funcionan las cosas en ese "más allá" tan misterioso.
Ojalá exista también allí algún  lago de aguas cristalinas, en cuya orilla Alicia y yo podamos contarnos muchas cosas,  durante toda la eternidad.

AMÉN...


POSTDATA:
La protagonista de este relato no se llama ALICIA.
He cambiado su nombre,  para proteger la intimidad de esta gran amiga mía.

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3 comentarios:

  1. Estás hecho un conquistador Elías

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  2. Precioso , todo lo qué has contado, con ésa ilusión de nonagenario..
    Qué bonita ésa amistad, Elías..
    Eres un romántico, empedernido; pero cómo me gusta, que seas así.
    Un beso 😘😘😘😘

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