jueves, 25 de junio de 2026

PENSAMIENTOS DE UN ANCIANO NONAGENARIO.

 



Es muy difícil que una persona humana consiga vivir 100 años en este planeta Tierra; y el muy anciano autor de este BLOG he cumplido  ya la edad de 99 años...

A partir de nuestra  mediana edad los mienbros coporales  empiezan a  envejecer. También las facultades mentales suelen iniciar su decadencia.

Pero, a pesar de  esas posibles carencias físicas y mentales que he citado, algunas personas muy  ancianas conservamos aún  archivados en nuestra  mente muchos  recuerdos de las  historias que hemos protagonizado, o presenciado. 

Antes de que yo  emigre  a ese misteriorso lugar al  que estamos destinados al final de nuestras vidas, os voy a contar  lo que  pienso del comportamieno que solemos tener los  humanos  en este tan conflicctivo planeta Tierra:

La gran mayoria de las personas,  
se dedican a producir los  bienes que  son  necesarios para  la humanidad.

Pero, a  mí me tienen  muy  preocupado algunos políticos que no han  producido nunca esos bienes que yo he citado;  y que solamente se dedican a dictar las  Leyes que debemos  cumplir  todos los demás ciudadanos.

Los buenos políticos son muy necesarios, si se dedican a legislar correctamente y a 
 ordenar y distribuir con honestidad  las riquezas y los bienes que producen quienes yo he citado. 

Pero,  muchos  indivíduos  de ese multitudinario colectivo de  políticos solamente se  dedican  a insultarse mutuamente y compiten ferozmente entre ellos,  con la única  finalidad  de conseguir que sus respectivos "modus vivendi" les permitan vivir muy cómodos en este conflictivo  planeta Tierra.

Los que somos unos  ancianos nonagenarios tenemos asumido  que estamos agotando los últimos dias del permiso que nos concede el Creador del Universo  para vivir en este planeta Tierra, estando   sometidos a cumplir las  normas  que legislan los polítcos buenos, o los malos.

El tiempo corre muy veloz y fugaz para todos los humanos. También para ese voluminoso colectivo de políticos, que terminarán finalmente siendo ellos unos  ancianos.
 
-Los  políticos, cuando sean ya unos ancianos
,  si son creyetes cristianos o de otras religiones,  pueden sentir  el alivio de  pensar  que emigrarán  finalmente  a un misterioso  "más allá".

-Si no son creyentes, les causara mucha pena y dolor pensar que no existe ningún misterioso  "más allá";  y  que cuando mueran,  su cuerpo y  su mente y su alma  se descomponen y se  pudren   en los nichos de un cementerio.
















1 comentario:

  1. Querido Elías;
    Cuanta verdad contada en esas líneas que acaba de escribir,Se puede decir más alto ,pero no más claro.La vejez nos enseña lo que es la vida.

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